Con 130 millones de dólares invertidos, llega la primera temporada de la serie
más cara de la historia de Netflix: ‘The Crown’ (La Corona)
The Crown (La Corona) es la nueva serie de Netflix que cuenta la historia de la polémica Reina Isabel II. Este trabajo es la primera producción original de la productora realizada en Inglaterra.
Netflix recurrió a conocedores de la monarquía inglesa que pudieran relatar desde que gozaba como la joven princesa Elizabeth Windsor, hasta que empezó como monarca a cumplir su deber con el reino británico.
Alrededor de 350 trajes principales, 700 extras con hasta cinco cambios, 35 personas en el equipo de vestuario (que en ocasiones se amplió a 80) son las cifras que dan cuenta de la inversión que ha hecho Netflix en esta superproducción interpretada por la actriz Claire Foy.
El colorido diseño de los lujosos trajes de la reina son un factor que sin duda alguna la caracterizan, por lo que en esta serie los vestidos que usa la actriz Foy son una de las grandes inversiones que valía la pena realizar para recrear la vida de la monarca.
Netflix ha destinado a la producción de esta nueva serie original de 10 episodios, un presupuesto de 130 millones de dólares y a un costo promedio de 13 millones de dólares por episodio se ha convertido en la serie más cara de la historia de la plataforma de streaming.
La primera temporada muestra las dos décadas iniciales del reinado de la monarca. Las rivalidades políticas, el romance y los sucesos relevantes que moldearon la segunda mitad del siglo XX.
Los 10 episodios de la primera temporada de The Crown ya están disponibles en Ultra HD 4K para todos los usuarios de Netflix en todo el mundo.
Creada por el guionista Peter Morgan, The Crown completa la trilogía que inició con el film La Reina (The Queen, 2006), protagonizado por Helen Mirren. Pensada originalmente por sus productores como un intento de retratar la popular figura de Diana, la princesa del pueblo, la película resultó un profundo estudio sobre la monarquía británica, la soledad del poder y los cambios políticos y sociales de los que Isabel fue parte y testigo desde su coronación en 1953.
más cara de la historia de Netflix: ‘The Crown’ (La Corona)
The Crown (La Corona) es la nueva serie de Netflix que cuenta la historia de la polémica Reina Isabel II. Este trabajo es la primera producción original de la productora realizada en Inglaterra.
Netflix recurrió a conocedores de la monarquía inglesa que pudieran relatar desde que gozaba como la joven princesa Elizabeth Windsor, hasta que empezó como monarca a cumplir su deber con el reino británico.
Alrededor de 350 trajes principales, 700 extras con hasta cinco cambios, 35 personas en el equipo de vestuario (que en ocasiones se amplió a 80) son las cifras que dan cuenta de la inversión que ha hecho Netflix en esta superproducción interpretada por la actriz Claire Foy.
El colorido diseño de los lujosos trajes de la reina son un factor que sin duda alguna la caracterizan, por lo que en esta serie los vestidos que usa la actriz Foy son una de las grandes inversiones que valía la pena realizar para recrear la vida de la monarca.
Netflix ha destinado a la producción de esta nueva serie original de 10 episodios, un presupuesto de 130 millones de dólares y a un costo promedio de 13 millones de dólares por episodio se ha convertido en la serie más cara de la historia de la plataforma de streaming.
La primera temporada muestra las dos décadas iniciales del reinado de la monarca. Las rivalidades políticas, el romance y los sucesos relevantes que moldearon la segunda mitad del siglo XX.
Los 10 episodios de la primera temporada de The Crown ya están disponibles en Ultra HD 4K para todos los usuarios de Netflix en todo el mundo.
Creada por el guionista Peter Morgan, The Crown completa la trilogía que inició con el film La Reina (The Queen, 2006), protagonizado por Helen Mirren. Pensada originalmente por sus productores como un intento de retratar la popular figura de Diana, la princesa del pueblo, la película resultó un profundo estudio sobre la monarquía británica, la soledad del poder y los cambios políticos y sociales de los que Isabel fue parte y testigo desde su coronación en 1953.






