El artista sufría artritis en la zona lumbar y en los dedos, así como también vitiligo, enfermedad que le despigmentaba la piel
Las pruebas realizadas a los restos del Rey del Pop vuelven a ser noticia en el juicio que interpuso su familia contra la promotora AEG Live.
Según Los Angeles Times, el forense admitió que Jackson padecía también una enfermedad que despigmentaba su piel, algo que ya había trascendido tras su fallecimiento, y que se había tatuado los labios de rosa y las cejas. El frente de su cráneo también estaba tatuado de negro, aparentemente para mezclar su cabello con las pelucas que se ponía.
La autopsia confirmó lo que Jackson le dijo a las personas que cuestionaban por qué su tono de piel se volvió más claro en la década de 1980. Jackson tenía “vitíligo, una enfermedad de la pigmentación de la piel”, dijo Rogers. “Así que, algunas áreas de la piel son claras y otras oscuras”.
Según evidenciaron los rayos X, Jackson, que medía 175 centímetros y pesaba 61 kilogramos cuando murió a los 50 años de edad, sufría artritis lumbar, una enfermedad degenerativa que también afectaba a sus dedos y cuyos síntomas más comunes son el dolor asociado al movimiento, la pérdida de flexibilidad y las molestias, que pueden ser más intensas durante la noche y al despertarse.
En este juicio, la madre del Rey del Pop se enfrenta con la promotora de conciertos AEG Live, a la que pide una indemnización millonaria por el deceso del artista al considerar que la empresa es la responsable civil de la muerte de su hijo.
El jurado que escuchaba el juicio por homicidio culposo de Michael Jackson debió ser sometido a una visión cruda del ícono fallecido del pop ya que un abogado les mostró una fotografía de la autopsia con el cuerpo completamente desnudo de Jackson en la mesa del forense.
Michael Jackson estaba "moribundo" afirma testigo
Por su parte, Alif Sankey, una testigo en el juicio contra la productora AEG afirmó que Michael Jackson "estaba moribundo" durante los ensayos de su espectáculo "This is it" y la productora a cargo de su salud no reaccionó a las señales.
Las ausencias de Michael Jackson en los ensayos del espectáculo que preparaba en el momento de su muerte y su "extrema delgadez" eran fuente de "preocupación" para todos los que estaban en su entorno profesional.
Sankey afirmó que al principio de junio de 2009, comenzó a tener preocupaciones con respecto a la salud de Michael Jackson.
"Yo estaba inquieta y preocupada", afirmó la productora asociada del espectáculo que ensayaba el cantante al momento de su muerte, el 25 de junio de 2009, y que no había testificado en el juicio contra Conrad Murray, el médico del "Rey del Pop" condenado en 2011 a cuatro años de prisión por homicidio involuntario.
Sus preocupaciones empeoraron de semana en semana, a medida que el "Rey del Pop" parecía cada vez más "delgado" hasta convertirse en "extremadamente delgado".
El 19 de junio, relató Sankey, el cantante fue a ver a su equipo pero no ensayó. "No estaba bien ese día. Kenny me dijo que le había masajeado los pies y que (Michael Jackson) le había dicho que Dios le hablaba".
A su partida, ella y Kenny Ortega "lloraron porque (el cantante) no hablaba de manera normal. Yo estaba extremadamente preocupada. Tenía la impresión muy fuerte de que (Michael Jackson) estaba a punto de morir".
Otro testigo reveló que Jackson tenía dosis de anestesia para una cirugía mayor al momento de morir
Según indicó en su testimonio Dan Anderson, el toxicólogo que lo examinó luego de su muerte, el denominado "rey del pop" tenía en su cuerpo la dosis de Propofol usada para pacientes sometidos a una cirugía mayor.
"Es un nivel compatible con una anestesia para una cirugía mayor", señaló.
"Es muy inusual que el Propofol se use fuera del contexto de una clínica. Esto elevó la señal de alerta, al menos para mí. Es algo muy problemático", continuó el forense.
El propofol es un medicamento peligroso cuando no se utiliza apropiadamente, dijo.
Si no hubiera sido por la muerte por propofol, la salud de Jackson parecía lo suficientemente buena para que viviera una vida normal, añadió.
“No había indicación en la autopsia de que hubiera algo anatómicamente mal con él que lo llevara a una muerte prematura”, dijo Rogers.
No tenía señales de ser adicto a drogas, como marcas de jeringas o enfermedades, finalizó.
Ese testimonio es particularmente importante para el caso de Jackson, ya que si el jurado decide que AEG es responsable en su muerte, su vida esperada será clave para calcular daños. Los abogados de Jackson sostendrán que ganaría miles de millones de dólares en los años que le quedaban gracias a varias giras mundiales, mercancía, grabaciones y películas.
FUENTE: CNN






